Desperté mas temprano de lo acostumbrado. Desperté de golpe, me dolía mi pie, como de costumbre, así que tome la píldora diaria. Me levanté pero casi al instante tuve que regresar a la cama y hacerme bolita. Llorar un poco. Y así hasta que me quedé dormida de nuevo.
La vida me ha traído por muchos lugares inimaginables, y a la vez me a cortado mi libertad. No se si es la vida, o fui yo misma la que tenía expectativas irreales.
Desperté de nuevo, respiré profundo y me ví en el espejo. Soy yo. Me reconocí y descrubrí que dentro de mi existe toda esa honestidad y todo el potencial para amarme y aceptarme. Así que tomé mi abrigo y salí de la casa. Había mucho ruido en la calle. La constructora, el autobus, el corta cesped. Caminé hacia el bosque, buscando el silencio ...
Mis otras vidas
miércoles, 13 de marzo de 2019
martes, 25 de octubre de 2016
Robada
Mi madre me llevó de prisa al hospital. Me dijo que había recibido una llamada y que necesitaban hacerme unos estudios. Llegamos a un cuarto de hospital que estaba un poco descuidado. Me pareció un poco raro, pero confié en mi madre.
Al poco tiempo vino un grupo de enfermeras y un doctor que empezaron a tomar medidas de mi mano derecha. Luego me empezaron a hacer preguntas sobre mi embarazo. Me pareció curioso. Se marcharon y mi madre me dijo que tendríamos que pasar la noche ahi. Mi hija estaba ahí para pasar la noche conmigo. Normal, pues su padre andaba fuera de la ciudad y aún es muy pequeña para quedarse sola en casa.
A la mañana siguiente no pude despertar bien. Entre que abrí los ojos y vi a mi madre hablar con el doctor y mostrarle un cuchillo. También pude ver que le hablaba en tono bajo y amenazante. Pero volví a caer dormida.
Cuando desperté, estaba amarrada a una cama, con la mano derecha sin poder mover. Pude mover mi cara y ver que mi mano no estaba, en su lugar un gancho de metal. Mi bebe tampoco estaba dentro de mi, y con la mano izquierda me sujeté el vientre y empecé a gritar desesperada. ¡Nooooooo!
Al poco tiempo vino un grupo de enfermeras y un doctor que empezaron a tomar medidas de mi mano derecha. Luego me empezaron a hacer preguntas sobre mi embarazo. Me pareció curioso. Se marcharon y mi madre me dijo que tendríamos que pasar la noche ahi. Mi hija estaba ahí para pasar la noche conmigo. Normal, pues su padre andaba fuera de la ciudad y aún es muy pequeña para quedarse sola en casa.
A la mañana siguiente no pude despertar bien. Entre que abrí los ojos y vi a mi madre hablar con el doctor y mostrarle un cuchillo. También pude ver que le hablaba en tono bajo y amenazante. Pero volví a caer dormida.
Cuando desperté, estaba amarrada a una cama, con la mano derecha sin poder mover. Pude mover mi cara y ver que mi mano no estaba, en su lugar un gancho de metal. Mi bebe tampoco estaba dentro de mi, y con la mano izquierda me sujeté el vientre y empecé a gritar desesperada. ¡Nooooooo!
viernes, 21 de junio de 2013
De vez en vez
De vez en vez me imagino contigo, tomando un helado una tarde en domingo. De vez en vez cuando cierro mis ojos, te encuentro sonriendo y dándome un beso.
Es que lo nuestro es sólo casualidad en medio de la cotidianidad. De vez en vez las estrellas se alinean, y es ahí cuando podemos amarnos a escondidas.
Es que lo nuestro es sólo casualidad en medio de la cotidianidad. De vez en vez las estrellas se alinean, y es ahí cuando podemos amarnos a escondidas.
domingo, 5 de mayo de 2013
Cita nocturna
Anoche te volví a ver. Después de aquella otra noche en que nos encontramos en el carnaval, y después de la noche en que superamos aquella canción la cual después de escuchada podría hacer tus sueños realidad.
Anoche te volví a ver. Con tu cabello negro y tus ojos café cargado. Te vi con esa sonrisa de niño, inocente y llena de curiosidad. Planeamos un viaje, nos contamos nuestros secretos, caminamos por las calles oscuras. Y llegando a ese rincón de tu cuarto, nos besamos, nos besamos hasta que perdimos el aliento, nos besamos porque tus labios tienen esa magia que me hace perder el sentido del tiempo ...
Anoche te volví a ver. Con tu cabello negro y tus ojos café cargado. Te vi con esa sonrisa de niño, inocente y llena de curiosidad. Planeamos un viaje, nos contamos nuestros secretos, caminamos por las calles oscuras. Y llegando a ese rincón de tu cuarto, nos besamos, nos besamos hasta que perdimos el aliento, nos besamos porque tus labios tienen esa magia que me hace perder el sentido del tiempo ...
domingo, 14 de abril de 2013
Padre soltero
Hombre de negocios, guapo, inteligente. Desde el día en que lo conocí me pareció encantador. Pronto también me enteré que ya había estado casado una vez, y que su esposa había fallecido de una causa desconocida a los 8 meses y medio de embarazo. De milagro habían podido salvar al bebé. Ahora él era padre de un hermoso niño, inteligente como él y muy amistoso.
Me invitó a salir, y me contó lo difícil que era educar a su hijo solo. Salimos varias veces y pronto me pidió matrimonio. Yo me sentí muy honrada, cómo un hombre tan interesante fué a fijarse en mí. Sin dudarlo, acepté su propuesta, y a los pocos meses nos casamos.
Todo pasó muy rápido, y en menos de lo que pude darme cuenta ya también estaba embarazada. Vivir con él y con su hijo era siempre interesante, aunque conforme fueron pasando los meses del embarazo, él se tornaba un poco frío. Llegó un punto en el que simplemente ya no entendí si tal vez nos casamos muy pronto o si estaba teniendo alguna aventura con otra mujer.
Y llegó ese día, a los 8 meses y medio de embarazo. Me invitó a cenar a la terraza. Me dijo que se había dado cuenta de la poca atención que me ponía ultimamente y que quería remendarlo. Me dijo que me pusiera el vestido negro que me había comprado. Qué feliz me sentía, me arregle y subí muy emocionada a la terraza, cuando abrí la puerta para salir, el me esperaba con los brazos abiertos y una sonrisa que no logré entender. Lo abracé, y en ese momento sentí un piquete en el cuello y ya no pude mantenerme de pie. Tampoco podía moverme, o hablar. Me recostó en el suelo, y pude ver que en su mano tenía una jeringa ...
Me invitó a salir, y me contó lo difícil que era educar a su hijo solo. Salimos varias veces y pronto me pidió matrimonio. Yo me sentí muy honrada, cómo un hombre tan interesante fué a fijarse en mí. Sin dudarlo, acepté su propuesta, y a los pocos meses nos casamos.
Todo pasó muy rápido, y en menos de lo que pude darme cuenta ya también estaba embarazada. Vivir con él y con su hijo era siempre interesante, aunque conforme fueron pasando los meses del embarazo, él se tornaba un poco frío. Llegó un punto en el que simplemente ya no entendí si tal vez nos casamos muy pronto o si estaba teniendo alguna aventura con otra mujer.
Y llegó ese día, a los 8 meses y medio de embarazo. Me invitó a cenar a la terraza. Me dijo que se había dado cuenta de la poca atención que me ponía ultimamente y que quería remendarlo. Me dijo que me pusiera el vestido negro que me había comprado. Qué feliz me sentía, me arregle y subí muy emocionada a la terraza, cuando abrí la puerta para salir, el me esperaba con los brazos abiertos y una sonrisa que no logré entender. Lo abracé, y en ese momento sentí un piquete en el cuello y ya no pude mantenerme de pie. Tampoco podía moverme, o hablar. Me recostó en el suelo, y pude ver que en su mano tenía una jeringa ...
viernes, 8 de febrero de 2013
La primera llamada
¿Cómo resumir una historia de amor que duró media vida?
Me cansé de esperar que él encontrara el valor. Me cansé de esperar que volviera algun grillito a susurrar a su oído.
Así fue como empezo nuestra historia. Fuimos amigos desde el jardín. Correteando por los pasillos. Nuestra amistad pasó por varias etapas. Podría decir que nunca fuimos los mejores amigos y debo confesar que alguna vez sentí celos de las chicas que lograban acercarse mas a su círculo interior.
Fué al incio de la adolescencia cuando nuestra amistad empezó a tomar forma. Era algo confuso porque el siempre se había rodeado de muchas amigas. Muchas veces parecía que fuera mas que una amistad, pero él parecía tener una regla en contra de el romanticismo con las amigas. Es por eso que nunca creí que mi sentimiento sería correspondido.
En fín, llegó el día en que aquél grillito susurro a su oído y él me pidio que fueramos novios. La fuerza de gravedad perdió una apuesta y mi corazón dió un salto al ritmo de mi sonrisa. Sin pensarlo, dije que sí. Que maravillosa historia de amor vivimos por esos años de juventud. Crecimos juntos, aprendimos juntos, planeamos y soñamos. Pero cada paso en la vida nos iba llevando por caminos distintos y nuestros corazones en más de una ocasión se alejaron. Muchas veces encontramos el camino de regreso, pero estoy segura que fué en su mayoría porque yo le llamé primero.
Sí, aún lo amo, y la verdad creo que él también a mí. Pudimos haber hecho tanto juntos, pero al final me cansé de esperar que él encontrara el valor. Ahora he visto más de una vez a su prometida hacer la primera llamada y me llena de orgullo el confesar que mi esposo es quien siempre hace la primera llamada.
Me cansé de esperar que él encontrara el valor. Me cansé de esperar que volviera algun grillito a susurrar a su oído.
Así fue como empezo nuestra historia. Fuimos amigos desde el jardín. Correteando por los pasillos. Nuestra amistad pasó por varias etapas. Podría decir que nunca fuimos los mejores amigos y debo confesar que alguna vez sentí celos de las chicas que lograban acercarse mas a su círculo interior.
Fué al incio de la adolescencia cuando nuestra amistad empezó a tomar forma. Era algo confuso porque el siempre se había rodeado de muchas amigas. Muchas veces parecía que fuera mas que una amistad, pero él parecía tener una regla en contra de el romanticismo con las amigas. Es por eso que nunca creí que mi sentimiento sería correspondido.
En fín, llegó el día en que aquél grillito susurro a su oído y él me pidio que fueramos novios. La fuerza de gravedad perdió una apuesta y mi corazón dió un salto al ritmo de mi sonrisa. Sin pensarlo, dije que sí. Que maravillosa historia de amor vivimos por esos años de juventud. Crecimos juntos, aprendimos juntos, planeamos y soñamos. Pero cada paso en la vida nos iba llevando por caminos distintos y nuestros corazones en más de una ocasión se alejaron. Muchas veces encontramos el camino de regreso, pero estoy segura que fué en su mayoría porque yo le llamé primero.
Sí, aún lo amo, y la verdad creo que él también a mí. Pudimos haber hecho tanto juntos, pero al final me cansé de esperar que él encontrara el valor. Ahora he visto más de una vez a su prometida hacer la primera llamada y me llena de orgullo el confesar que mi esposo es quien siempre hace la primera llamada.
martes, 27 de noviembre de 2012
Abandono
Estaba segura. Mi relación ya no era lo que yo esperaba. Así que me decidí a decirselo. Me dicidía terminar con él.
- ... la verdad es que ya no soy feliz. No río como solía, no te miro como antes, y yo creo que lo más sano es terminar nuestra relación ...
Se giró con la mirada seria y con la voz molesta contestó
- Lo sabía, he visto que perdiste el interés y creo que lo mejor es que me vaya. Por favor no me llames.
Y así dejó la mesa y camino lentamente hacia la salida dejandome con una sensación de vacio en el estómago. Pensé que después de 4 años juntos hablariamos un poco mas al respecto y trataríamos de encontrar una solución juntos. Simplemente se fué.
Camine hasta mi departamento donde encontré una nota de desalojo. Aquella guerra lejana habia ahora traído consecuencias a esta nación y se me prohibía por el solo motivo de mi nacionalidad, la entrada al edificio. Lo bueno es que sólo tenía una maleta adentro. Saqué mi celular y me decidí llamar a mi mejor amiga, pero no contestó. Lo intenté varias veces. Será que la señal esta fallando. No puede ser que ella tampoco quiera saber de mí, no le he dado ningún motivo.
Camine varias horas en círculos por la ciudad, pensando, tratando de encontrar explicación y motivos a todo lo que me estaba pasando cuando por fin me tope con mi jefe. Sonreí al verlo, él siempre ha sido tan amable. Caminé hacia el para saludarlo pero el sólo bajo la mirada y al estar más cerca de mi me dijo
-Lo siento mucho pero estas despedida. No pases por tus cosas pues ya han sido entregadas a la autoridad. Hasta pronto y que tengas una buena vida.
¿Qué acaba de pasar? No logro entenderlo. ¿Y ahora que haré?
Me senté en la fuente del parque y llevandome las manos al rostro ...
- ... la verdad es que ya no soy feliz. No río como solía, no te miro como antes, y yo creo que lo más sano es terminar nuestra relación ...
Se giró con la mirada seria y con la voz molesta contestó
- Lo sabía, he visto que perdiste el interés y creo que lo mejor es que me vaya. Por favor no me llames.
Y así dejó la mesa y camino lentamente hacia la salida dejandome con una sensación de vacio en el estómago. Pensé que después de 4 años juntos hablariamos un poco mas al respecto y trataríamos de encontrar una solución juntos. Simplemente se fué.
Camine hasta mi departamento donde encontré una nota de desalojo. Aquella guerra lejana habia ahora traído consecuencias a esta nación y se me prohibía por el solo motivo de mi nacionalidad, la entrada al edificio. Lo bueno es que sólo tenía una maleta adentro. Saqué mi celular y me decidí llamar a mi mejor amiga, pero no contestó. Lo intenté varias veces. Será que la señal esta fallando. No puede ser que ella tampoco quiera saber de mí, no le he dado ningún motivo.
Camine varias horas en círculos por la ciudad, pensando, tratando de encontrar explicación y motivos a todo lo que me estaba pasando cuando por fin me tope con mi jefe. Sonreí al verlo, él siempre ha sido tan amable. Caminé hacia el para saludarlo pero el sólo bajo la mirada y al estar más cerca de mi me dijo
-Lo siento mucho pero estas despedida. No pases por tus cosas pues ya han sido entregadas a la autoridad. Hasta pronto y que tengas una buena vida.
¿Qué acaba de pasar? No logro entenderlo. ¿Y ahora que haré?
Me senté en la fuente del parque y llevandome las manos al rostro ...
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